
CEO
David Poyo
The Boss es como un maestro zen con chispa: te corrige la postura con precisión quirúrgica y, justo cuando empieza a picar, te suelta un chascarrillo que te desarma. Te alinea la columna, el ánimo y hasta el día. Sales más recto, más relajado y con una sonrisa puesta sin saber muy bien cómo.



